La “lamentable actitud” de los ayuntamientos frente al ruido

La “lamentable actitud” de los ayuntamientos frente al ruido

  • Un abogado, un médico, un juez y un ingeniero reúnen en un libro sus reflexiones sobre la contaminación acústica y la actitud de los consistorios

MALAGA HOY, 31/12/2018

Medición de ruido en la Alameda Principal.Medición de ruido en la Alameda Principal.

Medición de ruido en la Alameda Principal. / JAVIER ALBIÑANA

Sólo el 8% de los municipios españoles ha desarrollado una normativa contra la contaminación acústica. Una “situación lamentable” según refleja un estudio multidisciplinar que han hecho cuatro expertos andaluces y que publica el Centro de Estudios Municipales y de Cooperación Internacional (CEMCI) de la Diputación de Granada. Un abogado, un médico, un juez y un ingeniero han reunido sus reflexiones en un libro demoledor, titulado Contaminación acústica. Gestión del ruido por las corporaciones locales. Lamentan, entre otros, el efecto “nefasto” de la ley antitabaco de 2011, que “obliga a los clientes de locales nocturnos a salir a la calle a fumar, ocasionando molestias a los vecinos”.

El abogado Joaquín Herrera del Rey, fundador de Juristas contra el Ruido, es contundente cuando afirma que “los ayuntamientos, salvo contadas excepciones, son ineficaces en la lucha contra la contaminación acústica”. Las pocas medidas que adoptan no son “adecuadas ni eficaces para evitar las emisiones acústicas contaminantes”. En resumen: sus actuaciones son “de mera apariencia de actividad administrativa, demostrativas de su nula voluntad de aminorar el ruido”.

 
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"LA NORMATIVA MUNICIPAL ES OSCURA, LENTA DE REALIZAR LAS MEDICIONES Y LOS AYUNTAMIENTOS NO DICTAN MEDIDAS CORRECTORAS SENSATAS Y COHERENTES"

Añade Herrera que la normativa municipal “es oscura, lenta de realizar las mediciones” y los Ayuntamientos “no dictan en tiempo y forma medidas correctoras sensatas y coherentes”. La vía disciplinaria tampoco ampara a los afectados. Los restaurantes y bares “son tremendamente estruendosos” debido al “estilo actual” de los locales de moda, con suelos y techos de hormigón. Los comensales elevan su nivel de voz, sube el estrés acústico, la irritación de garganta, la incomodidad, el malestar.

El cliente “no puede más, no pide ni el postre, sale del local atolondrado”, dice Herrera. El abogado tienen una visión pesimista del futuro: “Mientras los ayuntamientos no tengan la empatía de concienciarse de que sus vecinos están realmente afectados en su salud y derechos fundamentales, todo seguirá igual”.

"MIENTRAS NO SE TENGA LA EMPATÍA DE CONCIENCIARSE DE QUE SUS VECINOS ESTÁN AFECTADOS EN SU SALUD Y DERECHOS FUNDAMENTALES, TODO SEGUIRÁ IGUAL"

Antonio Peidro es ingeniero y expone un panorama igual de triste: sólo 5 de las 17 comunidades autónomas han incorporado y desarrollado la normativa estatal contra el ruido. Peidro se refiere a varias normativas que han resultado “nefastas”.

En primer lugar, la adaptación en España de la Directiva Bolkstein, que persigue eliminar trabas burocráticas en el sector servicios. En la práctica, la aplicación de esas leyes y su desarrollo a nivel municipal “ha colapsado los servicios técnicos municipales y se ha convertido en un auténtico coladero”. Igual de nefasta para el ruido nocturno ha sido la ley antitabaco de 2011, que obliga a los clientes a salir a la calle, donde continúan con sus conversaciones en voz alta.

"MUCHOS SUFREN EN SILENCIO LAS GRAVES CONSECUENCIAS DE VERSE INVADIDOS EN SUS PROPIAS CASAS POR EL RUIDO DEL OCIO"

El médico internista Jaime Galbarro hace un recorrido por las dolencias más habituales asociadas al exceso de ruido: discapacidad auditiva, perturbación del sueño, efectos cardiovasculares, bajo rendimiento escolar y laboral, agresividad social, irritabilidad y cambios en la secreción hormonal y en la respiración. Ello es consecuencia de un dato objetivo: vivimos en el segundo país más ruidoso del mundo después de Japón.

Nuestros vecinos no lo tienen mejor: el 50% de la población de la Unión Europeareside en áreas afectadas por molestias del tráfico rodado, aéreo o ferroviario.El último autor del libro, José Luis Rodriguez Lainz, juez del Juzgado de Instrucción número 4 de Córdoba, llama la atención sobre “la angustia de quienes sufren en silencio las graves consecuencias de verse invadidos en sus propias casas por el ruido del ocio”. Lo peor es que un sector todavía mayoritario de la población ningunea esas protestas, tildando a quienes las denuncian de “ñoños, amargados o cascarrabias”.

El Ayuntamiento deberá indemnizar a los vecinos afectados por los ruidos de las fiestas de 2014

El Ayuntamiento deberá indemnizar a los vecinos afectados por los ruidos de las fiestas de 2014

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid le condena a pagar un total de 54.000 euros porque se excedían los niveles legalmente permitidos

Carpa en las fiestas de Moralzarzal
 

Pilar Nuero, COPE

Tiempo de lectura: 2' 05 dic 2018 - 15:10 Actualizado 16:28

La sección 10ª de la sala de lo contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha condenado al Ayuntamiento de Moralzarzal a pagar una indemnización de 4.500 euros a 12 vecinos, un total de 54.000 euros, por las molestias que les causaron las fiestas patronales de 2014. Una cifra muy superior a la de la última sentencia, de febrero de 2016, cuando la cantidad fue de 13.500 euros por los festejos de 2011. El motivo, como en la ocasión precedente, es el nivel de ruido que soportaron con la carpa pegada a sus viviendas, que superaba los límites legalmente establecidos y en horarios intempestivos.

Ante el caso omiso que hizo a sus quejas el Consistorio, gobernado por el PP cuando se produjeron los hechos, los afectados decidieron acudir a los tribunales porque consideraban la situación intolerable y no se aplicaron medidas correctoras. Precisamente la reincidencia es lo que ha hecho que se agrave la condena, esa reiteración en la conducta del Ayuntamiento que la sentencia califica como “reprochable”. 

"Partimos de la premisa de que unas fiestas patronales siempre van a molestar a alguien... ahora, si te empeñas, a pesar de que hay sentencias, en hacer las cosas mal, de manera reiterada y con intencionalidad, complicando la vida a los vecinos, éste es el resultado. Esto, además, viene precedido de una mala planificación urbanística, siempre se ha presumido de las fiestas como las mejores de la Sierra, viene un montón de gente, pero nunca se ha previsto un recinto ferial", apunta el alcalde, Juan Carlos Rodríguez Osuna, quien ha recordado que el actual ejecutivo, en 2015, se sentó a escuchar a los vecinos para tratar de minimizar los inconvenientes de las fiestas. En la actual legislatura no ha habido más denuncias.

Esta última decisión judicial llega tras el recurso de apelación presentado por el Ayuntamiento, ya en este mandato, ante el panorama que se le presentaba, no poder celebrar más eventos ni instalar casetas, carpas, escenarios o estructuras similares en la avenida Salvador Sánchez Frascuelo y otras calles del casco urbano. "Corríamos el grave riesgo de quedarnos sin poder hacer fiestas patronales en todo el municipio, que es lo que decía en un primer momento la sentencia... por eso recurrimos". Finalmente se permite hacerlo siempre que se adopten las medidas oportunas para reducir el impacto acústico.

"Yo estuve en alguna vivienda colindante a la carpa y se movían hasta los cuadros... eso no podía seguir así. En estos últimos años he firmado decretos para que se reduzca tanto el nivel del sonido como el horario y hemos conseguido, después de mucho pelearlo, que las atracciones o cacharritos, como los llamamos vulgarmente, tengan una música uniforme, no sea una competición de músicas como antes y se baje el volumen o se quite a partir de determinada hora. Sabemos que no es suficiente para muchos, pero en ello estamos trabajando", explica Rodríguez Osuna.

El Ayuntamiento, además, no tendrá que abonar las costas judiciales, que suman 5.000 euros y que, en primera instancia, sí tenía que asumir.

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